Un grupo de personas de naturaleza higienista y naturalista siguen una dieta basada en la alimentación cruda, la llamada "crudivegana", con la que cuidan su organismo y evitan enfermar en pleno siglo XXI.
Los "crudívoros" han asegurado que es el único régimen que no destruye las propiedades de los alimentos, y que lo llevan a cabo porque al cocerlos, las enzimas se pierden, "y éstas son necesarias para la digestión"